Náufrago en la isla de mis amores.

Poemas de 2013

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Náufrago en la isla de mis amores

Hoy, mi nave no atraviesa momentos de mar en calma; la tormenta se desata y se nos rompe el timón; alguien cae por babor y las aguas se lo tragan.
De pronto, se suelta el ancla y quiebra el palo mayor; nos atenaza el temor, el naufragio se aproxima, gigantes olas enciman y nos baña su furor.
Era tan grande su fuerza que daña el casco al momento, y con el vigor del viento el ánimo por los suelos; sobreviene una debacle que se convierte en desvelo.
Los tres palos se han caído y, las velas quedan rotas, en trozos de blanca tela que se pierden con las olas, enganchados a los restos o al arrecife enredados.
Del barco, no queda nada, cuerdas y cajas flotando, y palos que van llegando a una playa solitaria, de arena muy amarilla y espuma con caracolas.
De una isla extraordinaria de verdor impresionante, las palmeras son gigantes y, de tan grande belleza, que el alma se queda presa de su encanto y su misterio.

Como náufrago asustado, nado raudo hasta la orilla, encontrándome en la misma una elegante sirena; y me cautiva al instante su dulzura y su belleza.
¡Qué pez tan afortunado fuera yo, si consiguiera que esta bonita sirena sus ojos fijara en mí, para poder compartir nuestro amor en esta tierra!
Quiso Dios que yo tuviera por sirena, una mujer; de Canarias vino a ser la que me entregó su amor; alma vida y corazón, hasta el día que me muera.
La tierra de mi naufragio no es otra que Gran Canaria, donde el destino me trajo desde mi Cuba natal: dos islas para soñar, de belleza sin igual.
Ya no necesito barco, me sobra con lo que tengo, soy feliz donde mis sueños se convierten en fulgor; donde el corazón naufraga en sentimientos de amor.

Autor: Ramón C. Infanzón

Todos los derechos reservados.

Hoy me levanté con tu sonrisa

Poemas de 2013

(10 de septiembre)

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Hoy me levanté

con tu sonrisa.

Busqué el cielo

y te vi en él.

Pasé la mano

sobre el cristal

nublado y frío

del espejo.

Quería comprobar

que no soñaba.

Volví a la habitación;

y tú, aún en la cama,

como un precioso

ángel sonreías…

Sonreías y hablabas,

soñabas como yo;

igual que yo

soñabas.

¡Qué hermosa sensación

verte dormida!

Autor; Ramón C. Infanzón

Todos los derechos reservados

Jesús de Nazaret, pasión y muerte.

Poemas de 2013

(08 de septiembre)

Jesús

La suerte a Jesús le abandonó

al ponerse de parte del malvado,

que lo entregó, sin pena ni cuidado;

avariciando dinero, lo vendió.

Aceptó de buen grado su destino

e inició con agrado su camino;

no se desarboló en ningún momento

aún a sabiendas de un final tan cruento.

El final que le esperaba, lo intuía,

no le importaba saber que moriría,

y que su cuerpo en cruz acabaría.

Él, no lo sospechaba, lo sabía.

Nos dio su luz, como Él solo lo hacía,

mostrándonos su condición humana;

su rostro, sol ardiente en la mañana,

herido de dolor, mientras moría.

Junto a Él, el cariño de su alma,

la madre, que lo fue todo en su vida;

el hombre que su amistad le daba,

la mujer que su cariño le ofrecía.

Él murió atravesado por la lanza,

empero resucitó al tercer día,

sabiendo que su muerte no fue vana.

Con su martirio, a todos redimía.

Hondo pesar en mi alma es el que siento,

debió decir Jesús crucificado,

como vil delincuente condenado,

atado, azotado, clavado y muerto.

Autor: Ramón C. Infanzón

Todos los derechos resdervados

Ave blanca en vuelo (Soneto)

Poemas de 2013

(16 de septiembre)

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Intentando componer sonetos.

Este, también es de los primeros.

Un ave blanca volaba en Castilla,
mientras el sol en el cielo brillaba;
y la fiel madre en un bosque anidaba
tres de sus crías, aún sin anilla.

En un rincón, su pareja esperaba
para alejarse de un águila fiera;
y que al no estar, su volar permitiera
ir a juntarse con la que él amaba.

No fue sencillo burlar aquel bicho,
dueño y señor, y terror de los cielos,
que pretendía cazar a capricho…

al joven padre de los tres polluelos;
que con la madre, no lo había dicho,
revolotean junto a los riachuelos.

Autor: Ramon C. Infanzón

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El vuelo de la abubilla (Soneto de humor)

Poemas de 2013

(15 de septiembre)

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No es fácil pretender que nos alumbre
el farol que no porta la bombilla;
que la estancia ilumine lucecilla
y no vernos a oscuras acostumbre.

Tal cosa convirtiera en maravilla,
desdeñando maldad y pesadumbre,
saber que contaremos con la lumbre
que permita volar a la avecilla.

Oscuridad total no satisface,
ni es grato golpearse las canillas
al tropezar a oscuras con las sillas.

Quisiera que volase la abubilla,
sin sufrir semejante pesadilla,
o que ocurriera el fatal desenlace.

Autor: Ramón C. Infanzón

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Tengo una joya para ti

Poemas de 2013

(08 de septiembre)

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(Poema de octosílabos)

Tengo una joya valiosa

que quisiera compartir;

mi intención es repartir

lo que tengo, con mi hermano.

Sin pretender recibir

a cambio ningún presente

que se pueda comparar

con una amistad sincera,

tan grande y tan verdadera,

que no se pueda olvidar.

Tengo una joya en mis manos, 

no sé si te gustará;

en cada línea me dejo

cariño y sinceridad.

Esta joya tan preciada…

está escrita para ti,

con sentimientos del alma

que escapan de mi sentir. 

Y aunque la quieran robar,

no lo podrán conseguir;

y aunque pretendan pulirla,

no lograrán desgastarla.

Es la más simple de todas,

pero la más verdadera;

de material de papel,

escrito junto a una vela… 

que ilumina sus perfiles,

luciendo en su resplandor…

como la más pura y bella,

como la más bella flor.

Su forma, es un corazón

que late y deja fluir…

lágrimas de rojo fuego.

Candentes llamas que ascienden

a lo más alto del cielo;

donde funden sus colores

con el espacio infinito,

donde muestran sus candores

de suma y blanca pureza, 

enseñando la riqueza

que se cobija en el alma;

empapando su blancura…

de espuma de mar en calma.

La misiva es tan valiosa,

tan fina y tan transparente,

que puede que de repente

sople el viento, y se la lleve; 

para caer en rocío,

como pequeñas estrellas,

como hojas que en otoño 

la brisa, llegue y arrastre…

a recónditos lugares,

a los sitios más distantes.

Mi joya, se ha convertido…

en poema sanador,

que vierte las ilusiones…

que brotan de mi interior,

para curar la tristeza

del que sufre con dolor…

la amargura de sentirse

herido de desamor.

Autor: Ramón C, Infanzón

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El día y la noche

Poemas de 2013
(06 de junio)

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Este es un poema de versos octosílabos, en su mayoría,
donde los caballos blancos representan el amanecer.

Caballos blancos cabalgan

a la luz de un nuevo día;

la oscuridad de la noche

se aleja, casi vencida.

Ya se ven los resplandores

que reflejan las encinas.

La sombras desaparecen

dejando paso a la vida:

cálida aurora, que nace

trayéndonos la alegría.

Ya se ven los resplandores

y vuelan las golondrinas.

En la mar son las gaviotas

las que traen la algarabía

a puertos de pescadores,

donde hallan su comida.

Aún se ven los resplandores

y vuelan las golondrinas;

pero se acerca la noche

para reemplazar al día.

La tarde se va extinguiendo,

el sol se quiere acostar,

bajando hasta el horizonte

muy pronto se ocultará.

Ya no se ven resplandores,

golondrinas, ya no vuelan;

los cipreses junto al río,

en las aguas se reflejan.

Caballos blancos se alejan

y llega la oscuridad;

la noche tiende su manto

sobre toda la ciudad.

Sobre el mar y la montaña

jinetes de negro van,

sobre caballos de sombras

ya se les ve cabalgar.

La noche tiende su manto

y se duerme la ciudad.

La luna, odia las sombras

y nos vuelve a iluminar.

El sol, despierta del sueño

y ya luce sobre el mar.

La noche se va vencida

por el día, una vez más.

Autor: Ramón C. Infanzón
Todos los derechos reservados