Abandonado por un sueño

Poemas de 2013

(26 de agosto)

cruceros_caribe

Sus manos suave seda, limpia y pura.

Sus piernas nacar blanca, bien pulida.

Sus ojos negros profundidad oscura.

De sus cabellos, color azabache,

prendía una noche, huérfana de luna;

y de su cara, un sol de amanecida.

Me enamoré nada más verla pasar.

Me mareó el vaivén de sus caderas.

¡Fue tal la gracia con que se movía!

Me ofreció una sonrisa bien marcada,

dejando ver sus dientes de marfil.

Sin apenas mirarme, se alejó de mí.

Hoy, no ha pasado frente a mi ventana.

Me hiere el aire que niega su ausencia.

Hoy, mis temores, no tienen clemencia.

Me enamoré, nada más verla pasar.

¡Fue tal la gracia con que se movía!

Y ahora, me dicen que no volverá.
 

Autor: Ramón C. Infanzón

Todos los derechos reservados

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