It’s Meet and Greet Weekend @ Dream Big!! 12/4

Ojalá funcione. ¡Have a good day!

Dream Big, Dream Often

4It’s Meet and Greet Weekend at Dream Big!!

Ok so here are the rules:

  1. Leave a link to your page or post in the comments of this post.
  2. Reblog this post.  It helps you, it helps me, it helps everyone!  So don’t be selfish, hit the reblog button.
  3. Edit your reblog post and add tags (i.e. reblogging, reblog, meet n greet, link party, etc.), it helps, trust me on this one.
  4. Share this post on social media.  Many of my non-blogger friends love that I put the Meet n Greet on Facebook and Twitter because they find new bloggers to follow.  This helps also, trust me.

Now that all the rules have been clearly explained get out there and meet n greet your butts off!

See ya Monday!

Danny

Ver la entrada original

Anuncios

La presunción de Inocencia (poema)

Antes de nada  advertirles que, la inocencia mencionada

en este poema, no es la auténtica. Ni tampoco es una muestra

de machismo. Quiero dejarlo claro, pues, siendo Inocencia

nombre de mujer, mejor hago en guardarme de proferir nada

ofensivo contra ellas. Con todo y eso, he preferido referirme

a la inocencia con mayúscula (Inocencia), para dejar constancia

de que aquí, también existe maltrato de género. De género

femenino y masculino, con pluralidad incluida.

Toda persona no ajena a los hechos ocurridos recientemente

en España, comprenderà al instante de qué va el poema

en cuestión.

*

el dedo. imagen alojada en espejocritico.net

*

La presunción de Inocencia

(05 de diciembre de 2015)

*

*

Inocencia presumía

que a ella, nunca la tocaban;

hasta que, de pronto, un día,

se enteró que la imputaban.

*

No por puta, por supuesto,

cosa que no admitiría;

lo negaba con un gesto

propio de su chulería.

*

Con el dedo corazón

levantado hacia lo alto,

provocaba admiración.

*

Y sin más explicación

a quienes pisan asfalto,

le dan su liquidación.

*

Un mensaje ha recibido

que así le viene a decir:

“¡Aguanta, Inocencia, aguanta!

¡No vayas a dimitir!”

*

*

Autor: Ramón Candelaria Infanzón

Todos los derechos reservados

 

Empápate de ortografía: Mayúscula y minúscula tras puntos suspensivos.

 

Se escribe mayúscula después de los puntos suspensivos cuando el enunciado se da por cerrado, como en (1):

(1) Pues no sé… Pásese por aquí mañana por si le podemos informar

En cambio, se escribe minúscula si el enunciado únicamente queda suspendido para retomarse a continuación:

(2) Los jueves… a mí… no es que me venga muy bien

Nótese que cerrado no es aquí lo mismo que completo. Por su naturaleza, los puntos suspensivos tienden a dejar los enunciados incompletos, pero si ya no vamos a continuar con ese enunciado, sino que vamos a empezar otro diferente, utilizaremos la mayúscula a continuación. Si, por el contrario, retomamos el hilo y acabamos lo que habíamos dejado a medias, habrá que escribir con minúscula para indicar que nos mantenemos dentro de un mismo enunciado.

*

*

BLOG DE LENGUA/Alberto Bustos

Empápate de ortografía: ¿Mayúscula después de dos puntos?

 

La norma general es que después de dos puntos se escribe minúscula, por ejemplo:

Al final, parece que solo hay un factor decisivo en la política de estos tiempos que nos han caído en suerte o en desgracia: la economía.

Sin embargo, en algunos casos es obligatorio empezar con mayúscula después de este signo de puntuación. De hecho, la Ortografía de la lengua española de 2010 ha aumentado el número de casos. Hasta la versión de 1999, estos se limitaban a los señalados más abajo como a), b) y c). A partir de ahora tendremos que contar también con d), e), f) y g), que, como veremos, son sustanciosos:

a) Cuando los dos puntos introducen una cita textual, esta comienza con mayúscula (salvo que esté truncada):

Por eso, cuando años más tarde, Elena Castedo se reencontró con Neruda le saludó diciendo: “Estoy viva gracias a ti” [El País (España), acceso: 30-11-2011].

b) Tras las fórmulas de saludo que encabezan cartas, correos electrónicos y otros escritos (en español se utilizan dos puntos después del encabezamiento):

Querida María:

Acabo de terminar la muy agradable lectura de tu Querida Alejandría, bien escrita y bien documentada, una verdadera delicia […] [María García Esperón, acceso: 30-11-2011]

c) En documentos jurídicos y administrativos después del verbo que indica el propósito del escrito:

D. Mariano Fernández García, con DNI 12345678Z y domicilio en Madrid, C/ Quevedo, 123,

EXPONE:

Que encontrándose en su domicilio el 30 de noviembre de 2011…

Esto es común en solicitudes, requerimientos, citaciones, declaraciones, certificados, etc. Nótese que ese verbo se escribe todo él en mayúsculas y en línea aparte.

d) En listas o esquemas, cuando aparece un texto explicativo después de los dos puntos:

1. Agudas: Son las palabras que tienen el acento en la última sílaba.

2. Llanas: Palabras que se acentúan en la penúltima sílaba.

3. Esdrújulas: Palabras cuyo acento prosódico recae en la antepenúltima sílaba.

4. Sobresdrújulas: Palabras acentuadas antes de la antepenúltima sílaba.

Este tipo de listas son muy frecuentes en apuntes, resúmenes, manuales y similares. En el ejemplo anterior, los elementos aparecen ordenados como lista numerada. También podría aparecer una ordenación alfabética, se podrían marcar los miembros de la lista con rayas (—) o puntos gruesos (•) o no utilizar ninguna de las formas anteriores.

e) En los epígrafes o subtítulos de un libro, artículo u otro documento, cuando se introduce una aclaración. Por ejemplo, en el índice de un libro podríamos encontrar algo como esto:

1. Clasificación según el acento prosódico: Palabras tónicas y palabras átonas

2. Clasificación según la sílaba acentuada: Palabras agudas, llanas, esdrújulas y sobresdrújulas

[…]

Cada uno de los títulos anteriores aparecerá después en el cuerpo del documento encabezando el desarrollo correspondiente. Se mantiene, naturalmente, la mayúscula después de los dos puntos cuando hacemos esto.

f) Cuando después de los dos puntos vienen enumeraciones o explicaciones que ocupan líneas o párrafos independientes, siempre que se cierren con punto, como aquí:

Los sustantivos se pueden clasificar en dos grupos según sus posibilidades de variación de género:

—Sustantivos de género inherente.

—Sustantivos con moción de género.

Una lista como la anterior también admite que cerremos cada línea con coma o punto y coma. En ese caso, todos los miembros de la enumeración empiezan por minúscula, incluido el primero.

También podemos encontrar explicaciones más elaboradas que ocupan párrafos enteros y no una simple línea. Se sigue encabezando aquí cada párrafo con mayúscula si estos se cierran con punto:

Existen varios grupos de sustantivos que presentan particularidades en su relación con el género gramatical:

En primer lugar, tenemos los denominados nombres comunes en cuanto al género, que son los que […].

A continuación, hemos de considerar el caso de los sustantivos epicenos, que se caracterizan por […].

g) Detrás de palabras o expresiones que introducen anuncios o advertencias si estos se pueden considerar completos sintáctica y semánticamente (da igual que sean largos o breves):

Ojo: Suelo resbaladizo

Nota: Se restará un punto por cada falta de ortografía

¡Atención, cacos!: Tengo suelto un mastín con unos colmillos como plátanos

PELIGRO: A partir de este punto se adentra usted bajo su propia responsabilidad. Luego no diga que no se lo advertimos

Por cierto, si no lo has hecho todavía, fíjate en cómo se utiliza la mayúscula después de dos puntos en la lista que constituye este artículo y tendrás un ejemplo adicional.

*

*

Blog de Lengua/Alberto Bustos

Empápate de ortografía: La coma.

Ortografía RAE 2010

La coma

RAE: Ortografía básica de la lengua española, 2010

La coma delimita unidades discursivas inferiores al enunciado, como algunos tipos de oraciones y grupos sintácticos. Se emplea también para separar los decimales en los números escritos con cifras.

Muchos usos de la coma tienen que ver con la delimitación de incisos y otras unidades que se presentan como información secundaria, como las secuencias explicativas que son necesariamente incidentales. Otras pueden serlo solo en función de cómo el que escribe prefiere presentar la información.

Regla básica:

La puntuación no debe romper la dependencia entre los grupos sintácticos más fuertemente vinculados, ni siquiera cuando en la pronunciación esos grupos se separen del resto del enunciado mediante una pausa.

COMA E INCISOS

Los incisos son elementos suplementarios que aportan precisiones, rectificaciones, ampliaciones o circunstancias a lo dicho.

Si aparecen intercalados se escriben entre comas o entre paréntesis. Cuando encabezan o cierran el enunciado, deben quedar aislados mediante coma.

Son siempre incisos y se escriben entre comas:

Las aposiciones explicativas que no son necesarias para delimitar el significado del sustantivo que las precede:

Severo Ochoa (1905-1993), bioquímico y médico español nacionalizado estadounidense, nació en Luarca, Asturias.

Los apodos o seudónimos que se pueden usar sin acompañar al nombre, se separan del nombre mediante coma:

Santiago Martín Sánchez, El Viti, nació en Vitigudino el 18 de julio de 1938.

Los sobrenombres que especifican al nombre, se unen a este sin coma:

Alfonso X el Sabio. Rey de Castilla y de León, era hijo primogénito de Fernando III.

Las oraciones de relativo explicativas que no restringen el antecedente y proporcionan información adicional no imprescindible para la referencia:

Derribaron la casa, que ya era muy vieja, para construir un hotel.

Las oraciones de relativo especificativas que determinan el antecedente y lo restringen, proporcionando información necesaria para la identificación del referente, no se escriben entre comas

Las casas que formaban parte del casco viejo fueron renovadas.

Los adjetivos explicativos que pueden ser eliminados sin que el enunciado pierda sentido:

Los jugadores del Sevilla, agotados, ganaron el partido en el último minuto.

Frente a los adjetivos especificativos que son necesarios para delimitar el significado del sustantivo:

Tenemos que reponer los artículos agotados.

COMA Y LAS CONSTRUCCIONES ABSOLUTAS

Construcciones absolutas con verbo en forma no personal (participio, gerundio), adjetivo, adverbio, grupo preposicional:

Terminado el semestre, trabajó todo el verano en un hospital.

Estos estudiantes, no teniendo beca, tienen que combinar el trabajo con el estudio.

COMA E INTERJECCIONES

Las interjecciones y las locuciones interjectivas se separan con coma del resto del enunciado: ah, ay, caramba, hola, venga, ni modo, vaya por Dios.

COMA Y APÉNDICES CONFIRMATIVOS

Las muletillas interrogativas o apéndices confirmativos que pueden aparecer al final de los enunciados van precedidos de coma: Me ayudarás, ¿no?

COMA Y VOCATIVOS

Se separan con coma los vocativos, grupos nominales o pronombres que se emplean para llamar o dirigirse al interlocutor de forma explícita:

A ver, hijo, cuéntame cómo te va con los estudios.

COMA Y CONECTORES DISCURSIVOS

Los conectores discursivos son enlaces que ponen en relación la secuencia con el contexto precedente, como además, asimismo, ahora bien, sin embargo, no obstante, por el contrario, aún así, con todo (y con eso), así pues, por consiguiente, por lo tanto, es decir, o sea, por ejemplo, en definitiva, en primer / segundo lugar / por una / otra parte, por último, pues bien y otros similares. Estos conectores se separan mediante coma de la secuencia sobre la que inciden.

Muchos conectores son formalmente idénticos a secuencias que desempeñan otras funciones. La puntuación evidencia el cambio de significado:

Así, consiguió lo que quería [= ‘por tanto’].

Así consiguió lo que quería [= ‘de esta manera’].

A propósito, no hagas eso [= ‘dicho sea de paso’].

A propósito no hagas eso [= ‘deliberadamente’].

COMA Y ESTRUCTURAS COORDINADAS

Unión de elementos análogos sin establecer relación de dependencia: coordinación. Suma de esos elementos: copulativa; alternancia entre ellos: disyuntiva; oposición entre ellos: adversativa. Los miembros de una estructura coordinada puede yuxtaponerse o separarse mediante una conjunción.

Entre los miembros equivalentes de una coordinación copulativa o disyuntiva se escribe coma, siempre que no contengan comas en su expresión. La abreviatura etc. se separa también con coma:

Acudieron a la cita abuelos, padres, hijos, cuñados, etc.

No se escribe coma cuando el último elemento de una coordinación va introducido por una conjunción copulativa o disyuntiva (y/e, ni, o/u):

Es un chico muy amable, trabajador y de buena familia.

No le gustan la bodas, las fiestas ni las reuniones familiares.

Excepciones:

Cuando los elementos complejos se separan por punto y coma, delante de la conjunción que introduce el último de ellos se escribe coma (o bien punto y coma):

En el armario colocó la vajilla; en el cajón, los cubiertos; en los estantes, los vasos, y los alimentos, en la despensa.

Se escribe coma cuando la secuencia que encabezan estas conjunciones enlaza con todo el periodo anterior:

Controló la lleva del gas, cortó la luz, cerró todas las ventanas, y salió de la casa.

Si el último miembro de la serie indica una conclusión o una consecuencia, se escribe coma delante de la conjunción:

Pintaron las paredes, cambiaron la disposición de los muebles, pusieron alfombras nuevas, y quedaron encantados con el resultado.

Es frecuente poner coma delante de la conjunción cuando la primera oración coordinada tiene cierta extensión o tienen sujetos distintos:

Iba todos los días a misa a la misma hora, y los terroristas seguían sus pasos sin levantar sospechas.

Cuando la conjunción y tiene valor adversativo (pero), puede ir precedida de coma:

Le aconsejé que no se casara con ese chico, y no hizo caso.

Debe escribirse coma delante o detrás de la conjunción si antes o después hay un inciso aislado mediante comas:

Puedes venir conmigo, Isabel, o quedarte en casa.

Se recomienda puntuar las secuencias introducidas por así como de igual manera que los incisos:

Ana, así como el resto de la familia, no quiso perderse el evento.

No se escribe coma entre los miembros coordinados por las conjunciones copulativas discontinuas: ni… ni, y tanto… como…:

Es como el perro del hortelano: ni come ni deja comer al amo.

Se escribe coma delante de cada una de las secuencias encabezadas por bien…, bien…; ora…, ora…; sea…, sea…; ya…, ya…

Puedes llegar hasta mi casa bien en autobús, bien en taxi.

Se escribe coma ante las conjunciones adversativas pero, mas, sino (que) y aunque:

Hazlo si crees que es lo mejor para ti, pero yo no lo haría.

La conjunción sino va también precedida de coma cuando forma parte de la construcción no solo…, sino (también), excepto cuando equivale a salvo:

Fue felicitado no solo por sus familiares sino por los profesores de la Universidad.

¿Quién sino él se atrevería a hacer una cosa así?

Detrás de las conjunciones adversativas solo se escribe coma cuando van seguidas de un inciso:

Tiene cáncer, pero, excepto su médico, nadie más lo sabe.

No se escribe coma tras la conjunción adversativa cuando va seguida de una oración interrogativa o exclamativa:

Pero ¡qué me dices!

Perdone la pregunta, pero ¿nos conocemos de algo?

COMA Y SUJETO, ATRIBUTO Y COMPLEMENTOS DEL VERBO

No se escribe coma entre el sujeto y los complementos del verbo, sea cual sea su longitud, su posición en el enunciado o su naturaleza (oracional o no oracional):

Los estudiantes que no hayan concluido su formación universitaria antes del último día del presente mes y quieran desempeñar su labor profesional como abogados deberán superar un periodo de formación especializada de un año de duración.

A todos los estudiantes actuales que no hayan completado el octavo grado antes del inicio del año lectivo se garantizará una vacante y quedarán automáticamente inscritos en la Nueva Escuela.

Vergüenza te había de dar.

Sí se escribe coma cuando el complemento directo antepuesto al verbo es una cita entrecomillada:

“Castilla ha hecho a España y Castilla la ha deshecho.”, dijo Ortega y Gasset.

Cuando el elemento anticipado simplemente expresa el tema del que se va a decir algo, la coma es opcional:

De este asunto(,) apenas sé nada.

Puede aparecer una coma entre el verbo y los constituyentes oracionales en los siguientes casos:

  1. a)Cuando se trata de una enumeración que se cierra con etcétera o su abreviatura (), detrás de la cual se escribe coma: Ofrecieron agua, ropa, comida, etc., a todos los heridos.
  2. b)Cuando aparece un inciso: Espero, hijo mío, una respuesta sensata.
  3. c)Cuando el predicado verbal, el sujeto o los complementos están constituidos por una estructura distributiva encabezada por (o) bien…, (o) bien…; ora…, ora…; ya…, ya…, etc.: Miraba, ora al suelo, ora al horizonte. También se puede suprimir la coma en estos casos: Miraba ora al suelo, ora al horizonte.

COMA Y COMPLEMENTOS CIRCUNSTANCIALES

Los complementos circunstanciales (tiempo, lugar, compañía, etc.) no se aíslan por comas cuando van pospuestos al verbo:

La convivencia idílica en aquellos calurosos días de verano.

El complemento circunstancial puede aparecer intercalado entre comas como información incidental o accesoria:

Murió, justo años después, en un acto de servicio.

Cuando precede al verbo, va normalmente seguido de coma (salvo que sea breve). La mayoría de las comas que delimitan complementos circunstanciales antepuestos son opcionales y responden a la preferencia del que escribe:

Dondequiera que vayas, te acompañaré.

Se aíslan por comas los complementos circunstanciales de cierta extensión cuando van interpuestos entre el verbo y algún constituyente sintáctico:

Los amigos, en aquellos calurosos días de verano, iban a la playa.

Llamé, desde mi despacho, al médico.

COMA Y CONSTRUCCIONES CAUSALES, FINALES, CONDICIONALES, CONCESIVAS, COMPARATIVAS, CONSECUTIVAS E ILATIVAS

Construcciones causales

Se aíslan siempre mediante coma las causales introducidas por las conjunciones ya que, pues, puesto que, que, como, como quiera que:

Cierra, que hace frío.

Como no ha llamado, supongo que estará bien.

No se separan con coma las introducidas por la conjunción porque cuando expresan causa real de lo enunciado (causales de enunciado):

El suelo está mojado porque ha llovido.

(la lluvia es la causa real de que el suelo esté mojado)

Sí se delimitan por comas las que introducen el hecho que permite decir o afirmar lo enunciado en la oración principal (causales de enunciación):

Ha llovido, porque está el suelo mojado.

(digo que ha llovido porque veo el suelo mojado)

Construcciones finales

Se aíslan mediante coma las finales antepuestas (sin son breves, puede prescindirse de la coma):

Para aprobar el examen mañana, tienes que estudiar más.

No se escribe coma cuando van pospuestas y expresan finalidad real de lo enunciado en la oración principal (finales de enunciado):

Tienes que estudiar para aprobar el examen de mañana.

Si la oración final pospuesta expresa el objetivo que se persigue al enunciar la oración principal (finales de la enunciación), sí se separa con coma:

Tienes que estudiar con más atención, para que te quede claro.

(con esto quiero dejarte claro que tienes que estudiar con atención)

Tienes que estudiar con más atención para que te quede claro.

(si estudias con más atención, te quedará claro lo que lees)

Construcciones condicionales y concesivas

Las condicionales antepuestas se aíslan mediante coma cuando van antepuestas al verbo principal, salvo sin son breves, pero no suelen ir precedidas de coma sin van pospuestas:

Si vas a llegar tarde, no dejes de avisarme.

No dejes de avisarme si vas a llegar tarde.

Como vuelva a salir un ocho, nos hacemos ricos.

Nos hacemos ricos como vuelva a salir un ocho.

Lo mismo cabe decir de las construcciones concesivas:

Aunque no quieras, te llevaré al hospital.

Te llevará al hospital aunque no quieras.

Cuando la subordinada condicional o concesiva contiene una información incidental o accesoria, va precedida de coma, como los incisos:

Iremos los tres, siempre y cuando Ana no haya decidido otra cosa.

Te llevará al hospital, aunque no quieras.

Se separa con coma las condicionales y las concesivas pospuestas cuando no expresan condición o impedimento real:

El tren llegará a las diez, si he entendido bien.

Trajo regalos para todos, aunque te parezca mentira.

Construcciones comparativas y consecutivas

No se escribe coma entre los dos miembros de las construcciones comparativas (más… que, menos… que, tan… como, tanto(s)… como, etc.) ni de las consecutivas (tal/tales… que, tan… que, tanto(s)/tanta(s)… que, de tal manera… que):

Disfruta más cuidando su jardín que paseando por el campo.

Construcciones ilativas

Las ilativas introducidas por así que, conque, luego, de modo / forma / manera que, de ahí que se escriben siempre precedidas de coma:

Nadie abría la puerta, así que siguieron llamando.

COMA Y COMPLEMENTOS QUE AFECTAN A TODA LA ORACIÓN

Se escribe coma detrás de adverbios, de grupos y locuciones adverbiales y preposicionales que afectan o modifican toda la oración:

Francamente, no creo que vuelve por aquí después de lo que ha pasado.

También deben separarse con coma las expresiones de valor introductorio como en cuanto a, con respecto a, en relación con, con referencia a, etc.:

En cuanto a ti, no quiero que vuelvas por aquí.

COMA Y CONJUNCIONES SUBORDINANTES

A diferencia del alemán, en español no se separan con coma las conjunciones subordinantes:

Ahora sé perfectamente que todo lo que dijo era mentira.

Tiene que asistir a clase todos los días aunque no le apetezca.

Puede aparecer una coma tras la conjunción subordinante si se intercalan incisos, circunstanciales de cierta extensión o complementos que afectan a toda la oración:

Ahora sé perfectamente que, durante el tiempo que duró nuestra relación, todo lo que dijo era mentira.

Tiene que asistir a la reunión aunque, según ha declarado, no le apetezca.

COMA Y CONJUNCIONES SUBORDINANTES

Se separa con coma el sujeto de los complementos verbales cuando el verbo está elidido por haber sido mencionado antes o estar sobrentendido. La coma puede marcar también la elisión de un segmento mayor que el verbo.

Su hijo mayor es rubio; el pequeño, moreno.

Nueve por tres, veintisiete.

Los que no tengan invitación, por aquella puerta.

La escritura de la coma en estos casos no es obligatoria. A veces puede optarse por un estilo de puntuación más trabado:

Yo vigilaré los lunes; tú, los martes y los jueves, y Martín, los fines de semana.

Yo vigilaré los lunes, tú los martes y los jueves, y Martín los fines de semana.

OTROS USOS DE LA COMA

Se escribe coma delante de una palabra que se acaba de mencionar cuando se repite esta palabra para introducir una explicación sobre ella:

Se compró la mejor moto que había en el mercado, moto que enseguida acabó olvidada en el garaje.

Debe evitarse el uso de la coma en las reduplicaciones enfáticas o expresivas de una palabra:

Yo solo bebo el café café.

Era igual igual que su padre.

Tenía la barba muy muy larga.

En la datación de cartas y documentos, se escribe coma entre el lugar y la fecha o entre el día de la semana y el del mes:

Madrid, 9 de enero de 2012.

En Barcelona, a 15 de diciembre de 2011.

Lunes, 21 de febrero de 2012.

Se pone coma entre el día de la semana y el del mes para marcar la estructura explicativa:

El próximo lunes, 31 de enero, tendrá lugar la reunión.

No se pone coma entre el día de la semana y el del mes cuando se trata de una estructura especificativa:

La reunión se celebrará el lunes 31 de enero.

CONCURRENCIA DE LA COMA CON OTROS SIGNOS

La coma no puede aparecer junto con el punto, el punto y coma o los dos puntos, pero sí con el resto de los signos de puntuación. Detrás de los puntos suspensivos y de los signos de cierre de paréntesis, raya, comillas, interrogación o exclamación, se escribe coma:

Esto…, ¿sabes si tus padres van a venir el fin de semana?

Dime –y no quiero excusas–, ¿por qué no has llamado antes?

«Buenas noches», dijo muy circunspecto al entrar en la habitación.

¿Quieres saberlo?, pues pregúntaselo.

La coma no exime de escribir el punto de las abreviaturas:

Martillo, alicates, destornillador, etc., son elementos imprescindibles en una caja de herramientas.

Se pone coma después de etc. al final de una enumeración:

Resulta redundante e incorrecto emplear etcétera antecedida de la conjunción y o repetirla varias veces (basta una vez). Es redundante acompañarla de puntos suspensivos:

Vendía queso, jamón, embutidos y etc.

Vendía queso, jamón, embutidos, etc., etc., etc.

Vendía queso, jamón, embutidos, etc….

*

*

http://hispanoteca.eu

————————–

Ramón C. Infanzón

Voy a someter este ejemplo a consulta, pues tengo mis dudas razonables de si

(Alfonso X el Sabio. Rey de Castilla y de León, era hijo primogénito de Fernando III.)

entre Sabio y Rey, no debería ir una coma  en lugar de un punto y, por tanto, rey se

escribiría con minúscula, ya que se trata de una única frase, y si de acuerdo a la

información al principio del artículo (que muestro más abajo), ambos términos

son vinculantes, así debería ser.

Regla básica:

La puntuación no debe romper la dependencia entre los grupos sintácticos más fuertemente vinculados, ni siquiera cuando en la pronunciación esos grupos se separen del resto del enunciado mediante una pausa.

Por favor, contesten ustedes mismos. A mi entender, entre Sabio y Rey debe existir una coma en lugar de un punto. ¿Ustedes qué opinan? Se trata de un documento propio de la RAE, y como esta no está ahora mismo para consultas, me gustaría que opinéis vosotros/as mismos/as. Lo podéis hacer en vuestros propios comentarios. Os quedo muy agradecido. Un atento saludo.

Ramón Candelaria Infanzón

Patéame si quieres

 

Patéame si quieres

(02 de diciembre de 2015)

 

Después de leer la publicación del Ambigú del Yoga “Un

pueblito”, y de algo de tiempo sin escribir, cosa que seguiré

sin hacer otro tanto.

6a010535cd0de2970c01675ef369ef970b-500wi El risco, Agaete

dsc02594_opt

 

.

.

Crúzame de lado a lado, písame con fuerza,

patéame si quieres, pero no me digas que

no soy importante. Puedo llevarte a donde

tú quieras, donde decidas, donde te sientas

más feliz: allá donde tus ojos no se cansen

de admirar mi singular belleza, donde

tus pupilas se dilaten, y tú, boquiabierta,

exclames aguantando la respiración, que

no soportas la armonía de mis curvas,

y que mis perfiles son los más perfectos

que jamás has contemplado.

.

.

Ramón Candelaria Infanzón