A Simoneta (imaginario de humor)

 

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18 de noviembre de 2016

*

A Simoneta

*

Es tu cara, Simoneta,
el poema más hermoso,
y tu pelo esplendoroso
cuando mueves la silueta.
No razono, Simoneta,
cuando paso por tu lado,
y me siento desgraciado,
y hasta pillo una rabieta.
Tu belleza, Simoneta,
me mantiene obnubilado,
y me alejo avergonzado;
mi valentía se agrieta.
Tanta es la admiración
que me causas, Simoneta,
que si tus ojos me miran
creo que pierdo la razón.
No es otra la explicación
de que no me acerque a ti.
Debes comprender, Simona,
que yo solo pienso en ti.
Y que me hago ilusiones
de que serás para mí.

*

*
Ramón Candelaria Infanzón.
Todos los derechos reservados

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El caso de Thomas Brown (Relato imaginario)

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(Primera parte)

Era a mitad del verano del año mil novecientos setenta.
Por aquellos días, Nueva York había sufrido el peor
desastre natural que se recordaba en mucho tiempo.
La ciudad se había sumido en un caos que impresionaba.
Farolas y árboles podían verse todavía por el suelo,
y muchas personas habían sufrido serios daños en sus
viviendas. Qué decir de la enorme cifra de muertos y heridos
que era amplísima.

Sin embargo aquel día de julio, el sol asomaba ya impetuoso
entre los racacielos. La mañana se sentía aún algo fría. La
población se disponía a vivir un nuevo día, y el bullicio en las
calles empezaba a sentirse.

Todo transcurría con aparente normalidad esa mañana en la
comisaría del distrito. Todo parecía estar en orden, y nada
alteraba la tranquilidad habitual en las dependencias policiales,
excepto en el comedor, donde a la hora del desayuno, no se
hablaba de otra cosa. Un compañero había sido arrestado,
y trasladado a prisión, donde debería cumplir una dura pena;
había sido condenado a muerte.

– ¡He sido condenado! ¡Me ejecutarán! ¡Me matarán como a un
perro por algo que no hice! No soy culpable Jimmy, ¿te das
cuenta?, no soy culpable de nada. Haz algo, Jim; tienes que
hacer algo. ¡Oh, Dios mío!

Sacaron un vídeo en el que me veo golpeando a esa pobre mujer,
pero yo no estuve allí esa noche; había sido relevado del servicio.
Dijeron que podía tomarme el día libre para poder estar con mis
padres.

El interlocutor de Thomas, era su buen amigo Jimmy …, al
igual que él, policía del cuerpo de la misma comisaría en que
Thomas prestaba sus servicios.

Jimmy observaba a su compañero y no salía de su asombro;
no sabía qué decir. La cosa estaba clara, había tenido ocasión
de ver el vídeo en el juicio. Thomas Brown aparecía en la filmación
agrediendo a aquella joven. Era Tom, no había duda. Aun así,
tenía que hacer algo para que su compañero no se pudriera en
una celda, o lo que sería peor, su posible ejecución.

Era cierto que los padres de Thomas habían venido a visitarle desde
el estado de Pennsylvania, donde tenían su residencia.

Autor: Ramón Candelaria Infanzón
Todos los derechos reservados

*

Esta es una historia que escribí hace algún tiempo; un par de
años probablemente.
Retomo la publicación de este relato que quedó interrumpido
en ocasión anterior con la intención de publicar ahora las
partes siguientes hasta su final. He querido cambiar algo el
tema para que tome otros derroteros; otro final que lo
haga menos predecible. Perdonen la interrupción mencionada.
En los próximos días iré publicando, hasta agotarlas, las partes
siguientes. Un atento saludo.
Ra.

Por si fuera posible…

Por si fuera posible…

(14 de octubre de 2015)

Cisne

.

Si sí fuera posible, me gustaría ser ave.

No ave de paso ni tren que viene y va.

Si no fuera posible ser un ave, me gustaría ser nube.

No nube pasajera.

Ser nube duradera es lo que quiero, y estar ahí parada,

quieta, estacionaria… y ver salir el sol tras las montañas.

Pero, si aun así, no me convierto en nube o ave,

entonces…, que sea mar, arroyo o río,

que quiero ver añil en movimiento,

que lo que busco es plena libertad.

Y si no fuera así, sino estancada,

que me convierta en cisne, oca o pato,

para, surcando el agua de algún lago,

donde no sople el viento que la mueva,

ser yo quien la domine, la surque y la doblegue,

para moverla a plena voluntad.

.

.

Autor: Ramón Candelaria Infanzón

Todos los derechos reservados

Mírame con los ojos de tu alma (Soneto polimétrico)

Poemas de 2013
(16 de octubre)

Jardín de azucenas

Despierta en mí, tu nombre, Azucena…,

amor tan virtuoso y desprendido,

que no quisiera ser incomprendido

por entregarme y atarme a tu cadena.

 

 

Perderte puede ser una condena

tan llena de dolor y desconsuelo,

que tire mis desvelos por el suelo…

y, no consiga amarte, mi Azucena.

 

 

Júzgame como quieras, si prefieres

hacer que mi dolor me desespere;

méteme en tu prisión, si es lo que quieres,

 

 

puede ser preferible a que me ignores.

Mírame con los ojos de tu alma,

concédeme Azucena tus amores.

Autor: Ramón C. Infanzón
Todos los derechos reservados

Un árbol con cuerpo de mujer (Soneto polimétrico )

Poemas de 2013
(15 de octubre)

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Un leñador cortaba sin piedad
un árbol de belleza extraordinaria,
sin saber que habitaba una muscaria,
lo que digo, podría ser verdad.

El árbol tenía forma de mujer,
su cuerpo de madera al sol mostraba;
aromas orientales ocultaba,
fragancias que no dejaba oler.

Sus ramas subían hasta el cielo
protegiendo el nido de esa ave,
defendiendo su fortín, en ese enclave

de los depredadores más sagaces.
Jamás se atreverían las rapaces
sus garras en aquel lugar poner.

Autor: Ramón C. Infanzón
Todos los derechos reservados

***

Muscaria o moscareta:
(Del valenciano muixquereta, der. de muixca, mosca).
1. f. Pájaro de unos 14 cm desde la punta del pico hasta la extremidad de la cola, y 27 de envergadura, pico delgado, poco más corto que la cabeza y encorvado en la punta, plumaje negruzco en el lomo, rojizo en la pechuga y blanco junto a la rabadilla, en los costados del cuello y en una mancha de las alas. Es común en España, tiene canto agradable, rara vez está quieto y se alimenta de moscas y otros insectos que caza al vuelo.

Ojalá no te hubiera conocido (Sonetillo de versos octosílabos)

Poemas de 2013
( 01 de octubre)

discutiendo

No pude encontrar tus manos
porque no estabas presente,
hasta mi alma se arrepiente
de haber decidido amarnos.

Pregúntaselo a la gente,
si es que la gente te importa;
mi corazón no soporta
que no le trates fielmente.

Si no me quieres hablar
porque tu orgullo lo impide,
¿sabes?, no me va a importar

que te vayas a enfadar,
pues siendo tú quien decide,
yo, no te pienso escuchar.

Autor: Ramón C. Infanzón
Todos los derechios reservados

¿Dónde estás Soledad, mujer? (Soneto endecasílabo)

Poemas de 2013
(07 de octubre)

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¡Terrible soledad, camino errante

hasta llegar a ti, venciendo el día!

Por lograr ese beso, me perdía

entre la lluvia espesa del instante.

¿Aún estamos juntos? ¡Todavía

no he logrado olvidarte, Soledad!

Si alguno la conoce, preguntad,

pues ella es para mí, la vida mía.

Tantos pasos he dado hasta llegar,

sintiendo ya tan cerca su presencia,

que me siento sin fuerzas de cargar

con el peso que causa mi tristeza.

¡Terrible soledad fría y punzante

del momento que añoro su belleza!

 Autor: Ramón Candelaria Infanzón
Todos los derechos reservados

Sin ti (Sonetillo)

Poemas de 2013
(septiembre)

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Esta es la orilla del mar

donde yo de amor me muero,

y donde impaciente espero

a quien bien me sabe amar.

Si mi voz no te llegara

y me traiciona el aliento,

como me temo y presiento

la vida me abandonara.

Voz aledaña del eco

que mi corazón dispara,

sin encontrar ningún hueco…

ni lugar de nuestra playa 

donde se mantenga seco

el cerro de mi atalaya.

Autor: Ramón C. Infanzón
Todos los derechos reservados

Echándote de menos

Poemas de 2013

(19 de octubre)

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Voy a sentarme

a la orilla de este río,

donde te escribiré

unos pocos versos.

Te explicarán

en gotas de rocío…

y en agua cantarina

que te quiero.

Voy a pasar

las horas de la tarde

a la sombra del árbol

más cercano.

Reviviré momentos

de cuando nos amamos…

mirándote y

besándote en lo labios.

Levantaré la vista

al horizonte.

Buscaré entre las nubes

el consuelo…

de no tenerte hoy,

como te tuve

en otro tiempo…

que no me sentí a solas

como ahora me encuentro.

Autor: Ramón C. Infanzón
Todos los derechos reservados

Búscate a otro (Soneto endecasílabo)

Poemas de 2013

(01 de octubre)

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Quisiera dejarles claro que, gran parte de los poemas que

escribo no son de situaciones reales vividas por mí; son

simples poemas imaginarios, o de imágenes que

permanecen

como recuerdo de películas u otras vivencias ajenas a mi

persona.

Un cordial saludo.

Ramón

Nuestro amor fue solo una enfermedad.

Fiebre que calcinaba a fuego lento.

Vivir contigo condujo al tormento;

al cruel momento de la iniquidad.

Pretender intentarlo nuevamente

ya no será posible si has fallado;

con tan solo rastrojos me has honrado,

le suplico señora, no lo intente.

Desprecio, será el fruto que obtendrás.

De maldad has manchado la simiente.

Inútil es querer volver atrás.

¡Aléjate, lo nuestro ha terminado,

y aunque mi corazón es indulgente,

busca otro que soporte tu pecado!

Autor: Ramón Candelaria Infanzón

Todos los derechos reservados